• Irkus

EL MOVIMIENTO EN EL DESARROLLO DEL CEREBRO

Cada movimiento de nuestro cuerpo tiene un movimiento en el cerebro también, cada movimiento de nuestro corazón tiene un movimiento interno también, así que cada vez que nosotros nos movemos, pensamos o sentimos hay un movimiento interno que nos hace sentir la vida.

El cerebro se comunica con todo el cuerpo a través del sistema nervioso, sus células, las neuronas se expanden por todo el organismo llevando la información del cerebro al cuerpo y del cuerpo al cerebro. Si la comunicación es correcta y necesitas levantar el brazo, el cerebro mandará la señal a los músculos encargados de levantar el brazo para que este se alce, pero si la comunicación no se da, la señal del cerebro tampoco llegará o ésta llegará tarde. Para corregir el funcionamiento es necesario conocer su diseño original, es decir, para que fue creada cada parte implicada en el movimiento.

Por ejemplo, para que el brazo sea brazo, éste tiene que responder y mantener su estructura original, y todas las partes (estructura) encargadas de hacer posible el movimiento (función) del brazo se tienen que sostener.

Levantar el brazo es un movimiento voluntario, pero también éste puede moverse de forma involuntaria, cuando nota el calor de una llama y lo apartamos. Así mismo el corazón que late de forma involuntaria se acelera cuando estamos alerta o cuando nos alegramos, así que lo que sentimos influye de manera directa en los movimientos y por lo tanto en nuestro cerebro.

Las células del cerebro guardan los recuerdos, las memorias de todo lo vivido, lo guardan en el ADN en forma de libros y bibliotecas desde que se empezó a formar en la concepción. Gracias al movimiento del embrión, del feto, el sistema nervioso empezó a crearse, a formar el cerebro y a expandirse por todo el organismo.

Muchas de las respuestas que vemos en el comportamiento de niños y adultos, son respuestas que el cerebro durante su desarrollo (hasta los 7 años) no pudo gestionar, generando puntos ciegos o áreas inhabilitadas en el cerebro, disminuyendo nuestras cualidades y dificultando que la información (como la orden de levantar el brazo) fluya libremente (los llamados bloqueos, ya sean emocionales o físicos). Nos volvemos torpes de mente, con pocos recursos para afrontar la vida, sin dirección y si la hay, con poca fortaleza para seguir en ella.

Es necesario estimular el cerebro a través de movimientos físicos y la toma de las Esencias Triunidad® para poder llegar y activar las áreas que estaban siendo inhabilitadas por las memorias del pasado. Cada una de las Esencias Triunidad® tiene las cualidades necesarias para liberar cada área de las memorias que impiden el correcto funcionamiento neurológico. Nos devuelve a nuestro diseño original, para que conozcamos nuestra dirección y avancemos con decisión.

26 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo