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UN DISEÑO ORIGINAL, ¡UN PROPOSITO A SEGUIR!


La vida comienza para todo ser humano con la unión de dos gametos, dos células que ponen en marcha el proceso de la vida con un programa único y original al que conocemos como ADN. En él se encuentra toda la información que a lo largo de la experiencia humana se ha ido transmitiendo generación tras generación.


En su interior guarda el programa de cada célula, tejido, órgano, sistema, etc. Y por supuesto, también el de nuestro cerebro.

Cada cerebro tiene un diseño único y cuenta con todo lo necesario (neuronas, neurotransmisores, hormonas…) para llevar a cabo su propósito.


Este puede ser individual o colectivo, metas u objetivos a alcanzar que nos ponemos en la vida, pero más allá, el propósito tiene que estar unido a un propósito común con la propia vida, con la tierra y con el cosmos, y cada ser tiene el suyo.


¿Pero cuál es mi propósito? ¿Cómo lo puedo conocer?


Muchas veces nos hacemos preguntas como ¿quién soy? o ¿a qué he venido? y es que necesitamos conocerlo y llevarlo a cabo para sentirnos realizados. De lo contrario nos inunda el vacío y la frustración. Pero para ello es necesario que recordemos que somos parte de la naturaleza, y no, que sigamos separada de ella. Cada ser que habita la tierra tiene y conoce su propósito. Nadie le dice a una abeja, por ejemplo, lo que tiene que hacer. Las aves vuelan al sur en invierno sin mirar las noticias en la web, bastante difícil se lo hemos puesto ya alterando las ondas electromagnéticas, la polución del mar, de la tierra… en fin. A lo largo de la evolución humana, hemos sufrido impactos, traumas que han dejado su huella en el ADN. Esto ha hecho que vida tras vida, el ser humano acumule y repita programas de comportamiento que nos alejan de la propia naturaleza. Prevalecen valores que hacen una vida insostenible.


Pero es momento de cambiar, de dejar los viejos patrones a un lado y de tomar las riendas de nuestras vidas. Es hora de liberar los traumas del ADN, que el cerebro recupere su diseño original y de que conozcamos nuestro propósito.


¡Sentirnos realizados es un derecho que nos pertenece!


Cada una de las Esencias Triunidad®, tienen la cualidad de identificar y corregir los impactos que recogemos como memorias en el ADN, y liberarlo para devolvernos al estado original e individual de cada uno de nosotros. Así es como entramos en sintonía con la naturaleza, conocemos nuestro propósito y lo llevamos a cabo.

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